La guía definitiva para ganar confianza

Para los comprometidos con desarrollar su potencial y tener un impacto positivo en el mundo

La guía definitiva para ganar confianza

La Confianza

Todos hemos experimentado alguna vez confianza. Esa sensación de que todo está bajo control, de que te ponga lo que te ponga la vida, podrás superarlo.

De la misma manera, todos también hemos experimentado inseguridad. Esa sensación de que la situación nos supera, de que no sabremos cómo reaccionar, de que nos la estamos jugando.

Para estudiar mejor la confianza y, sobre todo, para ser más eficientes en nuestro objetivo de aumentarla, vamos a distinguir 3 tipos íntimamente relacionados entre sí.

Tipos de confianza

1.Confianza situacional: Es la que sentimos al enfrentarnos a una situación concreta. Por ejemplo, al hablar en público, socializar con personas desconocidas o hacer un examen.

2.Confianza emocional: Depende del estado emocional que estemos experimentando.

3.Confianza o seguridad en uno mismo: Se trata de nuestro nivel de confianza base, que puede oscilar hacia arriba o hacia abajo según la confianza que tengas en una determinada situación o el estado emocional que estemos experimentando en ese momento.

Confianza situacional

¿De dónde surge?

Tu subconsciente evolucionó en el paleolítico, por lo que muchas de las emociones que tenemos hoy en día resultan desadaptativas y el riesgo que percibe a menudo dista mucho del riesgo real. ¿Cuántas veces has sentido que te juegabas el pellejo cuando en realidad la cosa no era tan importante?

La confianza situacional surge de sentir que tenemos el control de la situación (ya sea actual o futura) y que ésta no supone ningún peligro para nosotros.

Este sentimiento puede estar causado principalmente por dos factores relacionados entre sí:

  1. Porque hemos afrontado muchas veces situaciones similares sin salir mal parados. Por ejemplo, si estás acostumbrado a hablar en público es muy posible que te sientas confiado al hacerlo.
  2. Porque, aunque nuestro inconsciente percibe que la situación pudiese suponer una amenaza para nosotros en caso de no afrontarla con éxito, nos ve tan preparados que ni siquiera se plantea esa posibilidad. Por ejemplo, te sientes confiado en un examen porque lo tienes muy bien preparado.

Cómo aumentar nuestra confianza ante cualquier situación

Como viste un poco más arriba, todo lo que nos haga SENTIR que tenemos el control de esa situación y que no supone un peligro para nosotros aumentará nuestra confianza ante ella. Recalco sentir porque no basta con saber a un nivel consciente que todo está bajo control y que no hay ningún peligro, hay que sentirlo a un nivel inconsciente, pues es a este nivel donde se generan nuestras emociones.

Para conseguirlo, podemos hacer 3 cosas:

1.Adquirir experiencia enfrentándonos a situaciones similares

Lo peor que puedes hacer es esperar a sentir confianza para actuar, porque la confianza viene después de la acción, no antes. Así que si quieres sentir más confianza al hacer algo, antes debes hacerlo muchas veces.

Aunque si nada más de pensarlo te pones a temblar y sudar, lo más recomendable es que vayas progresivamente. Realiza microexposiciones que te mantengan en tu zona de flujo, o sea, que te supongan un reto pero que puedas hacer (en este artículo que te recomiendo que leas profundizo más sobre este tema).

Por ejemplo, si te da pánico hablar en público, puedes empezar por subirte a un escenario, luego por decir unas palabras delante de unos amigos o familiares y más tarde ir escalando a cosas más difíciles (que ya no te lo resultarán tanto). Se trata de que te vayas familiarizando poco a poco con la situación o con la actividad.

2.Centrarnos únicamente en lo que está bajo nuestro control

Si te enfocas en lo que controlas, es inevitable que tu sensación de control aumente, y con ella tu confianza. Desarrollar un locus de control cada vez más interno tendrá un impacto muy positivo sobre tu confianza.

Siguiendo el ejemplo anterior, cuando estés hablando en frente de una audiencia, ¿En qué te vas a centrar? ¿En causar una buena impresión o en exponer tus ideas de la mejor manera posible?

3.Prepararnos para afrontar la situación de la forma más satisfactoria posible.

No sólo se trata de aumentar tu sensación subjetiva de control, sino de aumentar tus posibilidades de tener éxito en el mundo real. Si tu inconsciente te ve capaz y preparado para afrontar con éxito cualquier situación, te dará acceso a unos niveles de confianza que te sorprenderán.

Continuando con el ejemplo de hablar en público, ¿Te vas a sentir más confiado si sales a improvisar o si ya lo has practicado varias veces?

Confianza emocional

¿De dónde surge?

La confianza emocional surge de la liberación de ciertos químicos en nuestro cuerpo como consecuencia de cambios en nuestra fisiología o en nuestras acciones.

Si quieres experimentarla ahora mismo, levántate, saca pecho, sube la barbilla, y abre tus brazos ocupando todo el espacio que puedas. Si quieres ir más lejos, hazlo mientras te dices: “Puedo con todo”.

Este tipo de confianza no depende de la situación en la que nos encontremos, ni de nuestro grado de confianza en nosotros mismos. Depende del estado emocional que estemos experimentando en ese momento.

Este tipo de confianza la experimentas por ejemplo cuando marcas un gol, bailas, ganas un partido de pin pon, levantas peso o te tomas unas cervezas. Es la más fácil de lograr, pero también la menos duradera. Tan pronto como viene, se va.

Resumiendo, experimentas confianza emocional cuando te encuentras “en estado”, es decir, cuando estás experimentando un estado emocional favorable.

Cómo aumentar nuestra confianza emocional en cualquier momento

Quieres sentirte confiado. Pero no mañana ni la semana que viene, sino ahora. La forma más rápida de conseguirlo es cambiando tu estado emocional.

Hay infinitos factores que pueden alterar tu estado emocional. Sin embargo, nos vamos a centrar en la forma más rápida, simple y eficaz de tomar el contol de tu estado emocional y de elevar tu confianza: haz como si ya la tuvieras. Es decir:

-Cambia tu diálogo interno

-Adopta el lenguaje no verbal (postura, gestos, mirada, sonrisa, voz, movimientos) que tendrías si rebosaras confianza.

-Y lo más importante: Pasa a la acción, aunque no te sientas confiado. Haz esas cosas que sólo harías si tuvieses confianza. Porque la confianza emocional surge durante la acción, no antes. ¿No te sientes capaz de hacerlo? ¿Y qué me dirías si estuvieses “en estado”? Porque tan pronto como des el primer paso, tu estado cambiará.

Tu mente sólo va a suministrarte la confianza que necesitas cuando vea que ya no puede detenerte, cuando te encuentres en plena acción.

Confianza o seguridad en uno mismo

Verás a personas que sin encontrarse especialmente motivadas y sin tener experiencia en ciertas situaciones derrochan confianza cuando se enfrentan a ellas.

La razón es que este tipo de confianza no depende del estado emocional ni de la situación que estés afrontando o que vayas a afrontar.

Las personas con más autoconfianza suelen ser aquellas que se encuentran en una situación privilegiada. Es decir, que cuentan con una abundancia de recursos, tienen sus necesidades biológicas bien cubiertas y disfutan de un alto estatus social. Mientras que aquellas personas que por unas razones u otras no tienen esa suerte suelen ser más inseguras.

Para entender la razón de todo esto, nos remontaremos de nuevo al paleolítico, época en la que tu mente inconsceinte evolucionó. Entonces, si ocupabas un lugar privilegiado en la jerarquía de la tribu y no te faltaba de nada, podías disfrutar de unos altos niveles de confianza sin que tu vida corriese peligro.

La autoconfianza está muy relacionada con tu autoconcepto, es decir, con la imagen inconsciente que tienes sobre ti mismo. Tu inconsciente paleolítico quiere protegerte. Para él, todavía vives en tribus, y con tal de que no rompas la armonía de tu tribu y de que no te metas en líos, te va a suministrar niveles de confianza acordes con tu autoconcepto.

Hoy en día, la autoconfianza tiene muchos más beneficios que riesgos, pero no era así en la época en la que tu mente inconsciente evolucionó. ¿Qué ocurría si un don nadie empezaba a hacer lo que le diese la gana desafiando a las élites tribales? Correcto, no dejaba desdendencia.

Por eso tu mente inconsciente no te va a permitir disfrutar de elevados niveles de confianza a menos que perciba que ocupas una posición alta en la jerarquía de la tribu.

Cómo aumentar tu confianza o seguridad en ti mismo

No es necesario que te conviertas en presidente del gobierno o que lideres una tribu indígena para conseguir más confianza en ti mismo. Basta con que cambies tu autoconcepto, formado por las creencias sumergidas (inconscientes) que tienes sobre ti mismo.

Si consigues forjarte un autoconcepto propio de alguien que ocupa una posición alta en la escala social, tu mente inconsciente te dará acceso a niveles de confianza con los que ahora mismo no te atreves ni a soñar. Para ello, la herramienta más poderosa que existe es la congruencia.

Congruencia

Tu misión es convencer a tu mente inconsciente de que eres un crack y ocupas una posición alta en la jerarquía de la tribu. O sea, de que te encuentras en una situación privilegiada en ella.

Para lograrlo, vas a empezar a pensar, a sentirte y a comportarte a todos niveles como si fueses un crack dentro de tu tribu (o sea, dentro del grupo social en el que te encuentres).

¿Cómo vestirías? ¿Cómo hablarías? ¿Cuál sería tu actitud si pudieses lograr todo lo que quisieras? ¿Cómo te moverías? ¿Qué harías si te sobrase la confianza? ¿Cómo te comportarías si te sintieses capaz de hacer lo que te diese la gana? ¿Cómo te sentirías si tuvieses la seguridad de que hicieras lo que hicieras estarías siempre a salvo?

Gracias a un mecanismo conocido como disonancia cognitiva, a medida que vayas cambiando tus acciones, tu mente irá poco a poco transformando tu autoconcepto.

Aunque este tipo de congruencia es la herramienta principal para transformar tu autoconcepto, hay muchas otras cosas que puedes hacer aumentar tu confianza en ti mismo. Te dejo las mas importantes:

-Mejora constantemente en las áreas más importantes de tu vida y avanza siempre hacia la mejor versión de ti mismo.

Sé fiel a ti mismo y vive de acuerdo a tus valores.

-Ve a por lo que quieres. Ponte objetivos asequibles a corto plazo y ambiciosos a largo plazo y esfuérzate por alcanzarlos.

-Acéptate como eres y constrúyete como quieres ser.

 

 

 

Tu opinión me importa, ¡no te vayas de aquí sin dejar un comentario!