3 Ejercicios estoicos para ganar perspectiva y ser más feliz

Para los comprometidos con desarrollar su potencial y tener un impacto positivo en el mundo

3 Ejercicios estoicos para ganar perspectiva y ser más feliz

El estoicismo, a diferencia de la mayoría de filosofías, tiene una finalidad puramente práctica, enseñarnos a vivir mejor. No soy ningún experto en estoicismo, ni tú tampoco necesitas serlo para beneficiarte de estos ejercicios. Pero te puedo asegurar que estos sencillos pero transformadores ejercicios estoicos pueden marcar un antes y un después en tu forma de ver y de vivir la vida.

1)Vista desde arriba

Este ejercicio te ayudará a poner las cosas en perspectiva y a recordar lo insignificante que eres (y que todos somos) en comparación con la inmensidad del universo y la armoniosidad de la naturaleza.

Para hacerlo, busca algún lugar relajante, preferiblemente al aire libre y utiliza tu imaginación para situarte mentalmente en algún punto del universo o del cielo. Desde allí arriba, ve acercándote poco a poco al mundo y a la gente que vive en él y observa sin juzgar. Luego piensa en ti en relación con todo esto y date cuenta de la importancia relativa de todas las cosas. Conseguirás poner en perspectiva tus preocupaciones y problemas y darte cuenta de lo insignificantes que realmente son.

Puedes probar a congelar el tiempo cuando lleves a cabo este ejercicio y a observar la escena. También puedes intentar hacer este ejercicio en otra época diferente. Esto te hará ser consciente de que tu paso por este mundo es temporal, que un pasado no existías y que en un futuro, ya no estarás en él.

2)Visualización negativa

“Sufrimos más a menudo en la imaginación que en la realidad”. Séneca

Este ejercicio nos sirve para volver a apreciar aquellas cosas que solemos dar por hecho y para recordarnos lo afortunados que realmente somos.

Para hacerlo, imagina que cosas malas han ocurrido o que cosas buenas no. Por ejemplo, haber perdido un familiar, haber perdido posesiones muy importantes para ti, que nunca hubieses conocido a tu pareja o a tus amigos o que tú no hubieses nacido. Piensa en todas las casualidades que han tenido que darse para que nazcas y ahora estés leyendo esto. Increíble, ¿Verdad?

Ponte en una situación mucho peor que la actual. Por ejemplo, imagina que no pudieses caminar, ver, hablar o escuchar nunca más, que no tuvieses qué comer o dónde dormir, que te quedasen unas semanas de vida…

Sólo con todas las oportunidades y herramientas que nos proporciona la era digital ya deberías estar muy agradecido. Podrías haber nacido en cualquier otra época y no poder disfrutar de todas ellas.

Sea cual sea tu situación, date cuenta de que siempre podría ser peor, agradécela. No se trata de que te conformes con ella. Pero, ¿Si no estás contento con lo que tienes, qué te hace pensar que estarás contento con más? Así que…

Agradece lo que tienes mientras persigues lo que quieres.

Aunque pueda parecer que esta actitud tan pesimista no te vaya a llevar a vivir una vida más feliz, es todo lo contrario. ¿Recuerdas esa increíble sensación de alivio cuando te despiertas y te das cuenta de que esa terrible pesadilla fue sólo un sueño? Pues esa es la sensación de alivio y de gratitud que experimentarás cada vez que te des cuenta de esas cosas malas que has imaginado no te han pasado de verdad.

3)Meditar acerca de tu condición mortal

En el fondo todos sabemos que vamos a morir, sin embargo, solemos ignorar este hecho. En nuestro día a día actuamos como si fuésemos a vivir para siempre, cuando sabemos que no es así. Puedes creer que reflexionar sobre la muerte sólo te provocará ansiedad, no obstante, hacerlo puede ayudarte a vivir mejor.

Recordarnos a diario cosas como “Puede que mañana no tenga la suerte de levantarme” o “Nada me garantiza que vaya a haber un mañana”, pueden impulsarnos a valorar y a aprovechar al máximo cada instante de nuestra vida. Ver todas las mañanas el simple mensaje “Vas a morir”, puede ser la mayor motivación para vivir la vida que quieres y dejar de posponer aquello que sabes que deberías hacer. Crea un sentido de urgencia, no sabes hasta cuándo vas a estar aquí. Si estás vivo, haz algo al respecto.

Os dejo con una reflexión 🙂

Reflexión final

Solemos dar por hecho que mañana nos levantaremos y que todo seguirá como estaba. No obstante, la realidad es que nada ni nadie te lo garantiza. Asumes que tus seres queridos van a seguir ahí y que tus posesiones más preciadas van a seguir tal y como te las dejaste. Asumes que ya tendrás tiempo de hacer todas esas cosas que quieres hacer, y que no paras de procrastinar. No obstante, esa sensación de seguridad no es más que una ilusión, nada de eso está garantizado. Todo es efímero, volátil, al igual que nuestra vida.

Y es que cuando comprendes que nada te pertenece, que no tienes derecho a nadia, que todo aquello que tienes, que toda experiencia, que cada segundo que vives, es un regalo, se te hace imposible no estar agradecido por ello.

Jamás pierdas la capacidad de asombro. No dejes nunca de sorprenderte por las maravillas de la vida y del día a día. No des nada por sentado. Tú no tendrías por qué estar vivo ni por qué tener la oportunidad de disfrutar de todo lo que tienes a tu alcance ahora. Así que mientras tanto lo menos que puedes hacer es mostrar gratitud incondicional e infinita. Nunca podrás agradecer lo suficiente. Porque recuerda, todo eso que has normalizado, todo eso que das por hecho, todo eso que siempre ha estado ahí, no tiene por qué seguir estándolo.

Si te he animado a investigar más acerca del estoicismo, a poner en práctica algunos de estos ejercicios o al menos te he hecho reflexionar, me doy por satisfecho.

¿Qué ejercicio te ha llamado más la atención? ¿Cuál vas a probar? ¿Te he hecho reflexionar? Me encantaría ver tu opinión en los comentarios.

Tu opinión me importa, ¡no te vayas de aquí sin dejar un comentario!