Los 4 porqués o causas de cualquier comportamiento: ¿Por qué nos estresamos?

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Los 4 porqués o causas de cualquier comportamiento: ¿Por qué nos estresamos?

Los 4 porqués de cualquier comportamiento

La teoría de las 4 causas de Tinbergen

En etología, la ciencia que estudia el comportamiento animal, todo comportamiento puede explicarse mediante cuatro porqués o causas.

Estas causas, según la escala temporal de la relación causa-efecto que se establezca, se dividen en causas próximas y causas últimas.

Causas próximas

Se denominan así porque guardan una relación temporal relativamente cercana con sus efectos, y, en cualquier caso, siempre dentro de la historia de vida del individuo cuya conducta se pretende explicar.

Se dividen a su vez en causación o control (primer porqué) y desarrollo (segundo porqué).

Causación o control

 Su estudio busca dar respuesta a la pregunta de qué estímulos o procesos externos e internos predicen ciertos comportamientos de un individuo en un instante determinado.

Desarrollo u ontogenia

 Su estudio implica buscar respuesta a la pregunta de cuándo se origina la conducta en cuestión y cómo se podrá desarrollar en la historia del individuo. También investiga cómo la historia individual de refuerzos positivos y negativos configura el patrón de comportamiento y la personalidad del individuo.

Por ejemplo, la conducta agresiva de un individuo en un determinado instante puede explicarse, por una parte, como respuesta a la presencia de un rival y a niveles elevados de testosterona o reducidos de serotonina.

Por otra parte, puede explicarse por la experiencia previa, favorable o desfavorable, que ese individuo haya podido tener ante otros rivales durante el curso de su vida.

Causas últimas

Son aquellas en las que la relación temporal con respecto a sus efectos es más remota y se remonta a generaciones anteriores.

Se subdividen en función o valor adaptativo (tercer porqué) y evolución (cuarto porqué).

Función o valor adaptativo

Su estudio busca responder a la pregunta de para qué sirve, qué utilidad tiene o qué beneficio proporciona a un individuo mostrar una respuesta conductual en un instante determinado. Este efecto debe ser medible en términos de eficacia biológica (supervivencia y reproducción). Se trata del valor funcional de la conducta en el presente.

Evolución o filogenia

 Su estudio implica dar respuesta a la pregunta de cuándo se originó el comportamiento actual en la historia de la especie, qué secuencia evolutiva ha seguido hasta el momento actual y qué consecuencias evolutivas puede tener sobre generaciones posteriores.

Por ejemplo, un individuo puede mostrarse agresivo porque dicha respuesta pudo conferir una ventaja adaptativa a sus antepasados. Como consecuencia de ello, en la actualidad los individuos responden con agresividad porque esta respuesta ha sido favorecida por la actuación de la selección natural en poblaciones ancestrales.

Más tarde veremos cómo en muchas ocasiones la función de aquellos comportamientos que nos resultaban adaptativos en el pasado ha quedado obsoleta en la actualidad.

La teoría de las 4 causas aplicada al comportamiento humano

En psicología, esta teoría nos puede ser de gran utilidad para entender y explicar cualquier comportamiento humano. Repasaremos las cuatro causas o porqués con un ejemplo muy común: Respuesta de estrés ante acontecimientos poco relevantes del día a día. Tomemos a Laura, que tiene 20 años y se estresa con facilidad.

Causación o control (primer porqué): ¿Qué mecanismos lo sustentan? 

A grandes rasgos, el estrés es provocado por un aumento de ciertas hormonas en sangre, como el cortisol o la adrenalina. Estas hormonas provocan un aumento del ritmo cardiaco y de la presión arterial, provocando la respuesta del estrés.

Se activa el sistema nervioso simpático, provocando que la actividad gastrointestinal se pare o se ralentice, pudiendo causar sensaciones de nerviosismo en la barriga. Esta respuesta puede estar acompañada por sudores, dolores de cabeza, nervios e irritabilidad.

Según este primer porqué, la causa del estrés de Laura es un cambio en sus hormonas y todos los procesos que le siguen.

Desarrollo u ontogenia (segundo porqué): ¿Cómo se desarrolla en el individuo?

Para responder a este porqué, habría que estudiar la vida de Laura, desde que empezó a desarrollarse en la barriga de su madre hasta la actualidad.

Quizá su madre haya sufrido mucho estrés durante el embarazo, teniendo un efecto sobre el desarrollo de Laura. También tendría que tenerse en cuenta el estrés familiar al que Laura haya estado expuesta durante su infancia y adolescencia, así cómo los acontecimientos clave que le hayan sucedido a lo largo de su vida y su respuesta en términos de estrés a cada uno de ellos. En definitiva, habría que estudiar la relación que ha tenido Laura con el estrés a lo largo de su vida.

Según este segundo porqué, la causa del estrés de Laura podría ser, por ejemplo, el elevado estrés familiar al que ha estado expuesta durante su infancia y adolescencia.

Función o valor adaptativo (tercer porqué): ¿Qué efectos tiene sobre la eficacia biológica?

El estrés nos prepara para luchar o huir. Así, en una situación comprometida nos puede salvar la vida, proporcionándonos la energía y la activación necesaria para tomar con rapidez la decisión más acertada para nuestra supervivencia.

Según este tercer porqué, la función del estrés de Laura sería prepararla para afrontar una situación potencialmente peligrosa para su supervivencia.

Evolución o filogenia (Cuarto porqué) ¿Cómo se originó en nuestros ancestros?

En el entorno en el que el homo sapiens evolucionó, el estrés permitía a nuestros ancestros huir o luchar cuando había algún peligro. Así, la selección natural favoreció a aquellos individuos que mostraban esta respuesta. Es decir, éstos tenían más probabilidades de sobrevivir, y por tanto de dejar más descendencia que aquellos que no mostraban estrés en estas situaciones. Por todo ello, es más probable que Laura haya heredado los genes de los estresados, pues éstos dejaron más descendencia.

Según este cuarto porqué, la causa del estrés de Laura es que éste confirió una ventaja para sus antepasados.

No obstante, que un comportamiento o respuesta haya sido adaptativo para nuestros antepasados no quiere decir que lo siga siendo en la actualidad.

¿Es el estrés adaptativo?

Los peligros a los que se enfrentaban nuestros ancestros solían ser físicos y de rápida resolución: peleas, depredadores e inclemencias de la naturaleza.

Nuestro entorno ha cambiado muy bruscamente en los últimos años, y nuestros genes no han tenido tiempo de adaptarse a él. En un entorno salvaje era mejor responder de manera exagerada a cien amenazas imaginarias que ignorar una sola amenaza real.

El mundo moderno ha traído consigo multitud de estresores antes prácticamente inexistentes: exámenes, trabajo, nuevas tecnologías, desajustes en los ritmos circadianos, pérdida de contacto con la naturaleza, sedentarismo, poco descanso…

Mientras que el estrés puntual sí que sigue resultando adaptativo, el estrés constante de bajo grado causado por estos estresores tiene consecuencias fatales sobre nuestra salud.

 

Como habrás podido comprobar, siempre se puede hilar más fino respondiendo a cada porqué. No obstante, aquí también aplica la Ley de Pareto: el 20% de la información nos dará el 80% de la comprensión del comportamiento que queremos estudiar.

Así que más que profundizar demasiado en una de las 4 causas y perder de vista las demás, resulta de mucha mayor utilidad lograr un entendimiento completo, aunque sea un poco superficial, de las 4 causas del comportamiento.

 

 

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